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viernes, 11 de octubre de 2019

¿Cuál es el precio de mi producto o servicio?


Hoy voy a lanzar una pequeña reflexión sobre esta pregunta que cualquier profesional se hace cuando sale al mercado.

Hay sectores muy machacados o con todo muy medido que los profesionales que trabajan en él saben perfectamente en qué varemos se mueve el producto o servicio que venden.

Por ejemplo en el sector industrial los costes están cada vez más medidos y los márgenes son muy estrechos para que nos encontremos grandes diferencias. Ahí entran en juego otros factores para conseguir clientes cono pueden ser:

-          Valor añadido por servicio a medida.
-          Rapidez en la entrega
-          Seguimiento y trato personal
-          Servicio de atención al cliente
-          Adecuación inmediata a las necesidades del cliente


Cuando se trata de un servicio determinado menos tangible que un producto entra en juego por encima de todo el feedback entre proveedor y cliente. Las relaciones personales y la integración de ese servicio dentro de la estructura del cliente es lo que marca la diferencia. Para mí todo servicio externo tendrá más éxito en proporción a cuanto más se integre en la estructura de la cadena de valor y en los procesos internos de la propia empresa. La clave del éxito es que aunque sea un servicio externo nadie lo diría por lo integrado que está dentro de la propia empresa. Tiene que dar la sensación de ser un eslabón más dentro de la  empresa igual de necesario que los procesos internos.



Si vamos al sector servicios en muchos casos nos llevamos sorpresas porque el cliente te sorprende por muy estudiado que tengas tu mercado.  Ahí es más importante que nunca el marketing y la imagen de marca. Hay muchas veces que los clientes compran productos a un precio que si nos paramos a pensar sería desorbitado si no serían auténticos fieles y valedores de una marca determinada (Por ejemplo el mundo de la tecnología con Apple, Microsoft, Sap, etc.).
Otro ejemplo muy válido es el mercado inmobiliario que conozco bien. Hay sorpresas con productos que conociendo el mercado nos pueden parecer que salen a un precio desorbitado pero luego nos sorprende el mercado.

Un ejemplo real es la típica promoción inmobiliaria en algún lugar determinado (Por ejemplo en el centro de una ciudad) en el que la posibilidad de desarrollar una promoción de obra nueva es muy pequeña porque no hay suelo. Salen unos precios que nos pueden parecer una locura. Pero sólo son 25 viviendas, aunque a 60.000 personas nos parezca desorbitado su precio, si hay 25 personas con capacidad económica y dispuestas a pagar ese precio el mercado nos corrige. La realidad es que el precio de ese producto era realmente el que salió al mercado.



Como en todos mis post es una sencilla reflexión en voz alta. Está claro que los profesionales de cada sector saben muy bien el precio de sus productos y sus servicios pero siempre todos buscamos un valor añadido que nos diferencie del resto. Y eso pocas veces está en el precio.


Asier Oñativia

lunes, 19 de marzo de 2018

El complicadísimo análisis en detalle de los datos en las micro-pymes.


Hoy quiero hablar de lo complicado que es para los autónomos y las micro-empresas dedicar tiempo a conocer mejor su empresa desde los valiosos datos que muchas veces no tienen ni tiempo ni herramientas para analizar.

Día a día

Hace unos días un muy buen amigo me comentaba lo frustrante que es para él no poder conocer mejor  la información que genera su empresa. Le resulta imposible, la gestoría lo único que le aporta es cumplir con la legalidad. Sólo se preocupa de pedirle los documentos para llegar a tiempo a presentar los impuestos periódicos que le corresponden por su actividad. Paga un dinero por algo que lo tiene que hacer pero que el único retorno que tiene es cumplir con lo legalmente establecido. Ni un solo reporte de información que le genere valor para conocer mejor su pequeña empresa.




Su día a día está en dirigir la empresa, producir como el que más, preparar presupuestos, gestión de la tesorería, compras, facturación, etc.  En la misma tesitura que están la gran mayoría de los autónomos. Con este panorama es imposible para él analizar la información que le genera su actividad diaria.


Análisis

Me lo comentaba porque él sabe que al final yo siempre he desarrollado mi actividad laboral explotando la información desglosándola al máximo detalle para obtenerle el mayor valor posible. No necesita como otros muchos nada sofisticado, con una base de datos o unas plantillas de Excel a medida adaptadas a su actividad le pueden aportar muchísimo valor.


Pero hay un problema, se tiene que parar, dedicar un tiempo a analizar qué es lo que necesita y después de un análisis pausado desarrollar esas herramientas que él necesita con alguien al que se lo transmita.

Luego hay un segundo problema, ¿Quién alimenta esa información para tenerla al día? Es muy complicado que él sea la persona que se encargue de que el nuevo sistema de gestión propio tenga los datos actualizados para sacarle partido. Puede delegar en alguien pero hay que pasar la información a esa persona (También va a requerir de su tiempo, sobre todo en la fase inicial). En definitiva, muchos de estos grandes héroes de nuestra sociedad no pueden destinar recursos a conocer mejor su negocio porque el día a día les sobrepasa.

Conclusión

No les queda otra que buscar colaboradores y delegar parte de su trabajo para ese auto conocimiento tan necesario en cualquier actividad laboral hoy en día. Y además así conseguirán algo mucho más importante, ser más felices. El agobio diario será menor y el conocimiento mucho mayor. Hay que pararse, incluso dejar de lado algunos trabajos de su actividad diaria para conseguir mejorar. En caso contrario siguen metidos en un bucle sin salida y que no tiene un final. O externalizar o muy probablemente seguir igual indefinidamente.


Es muy fácil decirlo desde fuera pero yo creo que es necesario para mejorar tanto estas pequeñas empresas como la calidad de vida de quienes las sacan adelante con su duro trabajo diario. Son unos héroes, eso es innegable.

Asier Oñativia

jueves, 21 de diciembre de 2017

Cierre de año, es hora de hacernos preguntas

Estamos en una época del año en la que nos toca hacer balance de muchas cosas. Por un lado afrontamos el cierre contable y económico de nuestras empresas que nos indicarán cómo ha ido nuestro año pero me voy a centrar más en preguntas que nos deberíamos de hacer para mejorar nuestro día a día. Voy a hacer especial hincapié en la digitalización de las empresas sin dejar de lado otros aspectos igual de importantes.




Preguntas globales que nos afecten a todos

Siempre es mejor empezar a preguntarnos por aspectos que afecten al conjunto de nuestra empresa. Problemas y ámbitos de mejora que nos permitan mejorar a todos. Hay multitud de circunstancias que hacen a cada empresa un mundo totalmente diferente al resto pero tenemos preguntas globales que nos pueden valer a casi todos.
  • ¿Dónde se producen cuellos de botella en nuestra empresa que impiden agilizar el acceso a cierta información?
  • ¿Podemos mejorar la imagen que transmitimos a nuestros clientes?
  • ¿Nuestra imagen digital se corresponde con lo que realmente hacemos en nuestra empresa?
  • ¿Tenemos unos clientes fieles y quizás ignoramos potenciales nuevos clientes porque estamos cómodos en nuestra situación actual?
  • ¿Hacemos estudios de mercado y analizamos la competencia para mejorar internamente?
  • ¿Pensamos en la digitalización total de las personas que se incorporan al mercado laboral y que han mamado desde pequeños esos nuevos conceptos que lo cambian todo?
  • ¿Nos estamos actualizando a la transformación digital de las empresas? ¿Es suficiente lo que hacemos? ¿Tenemos una estrategia a medio/largo plazo para conseguir objetivos con esta transformación digital?
  • ¿Cada año tenemos nuevos clientes? ¿Se rejuvenece la cartera actual de clientes con los que trabajamos?


Y así multitud de preguntas que nos deberíamos de hacernos y buscar respuestas a todas ellas. Siempre con sinceridad y sin engañarnos a nosotros mismos. Nos ayudará mucho.

Preguntas individuales a nosotros mismos

Las empresas las formamos las personas y debemos de ser autocríticos para conseguir que los objetivos comunes salgan adelante. Muchas de las preguntas globales tienen que acabar desglosadas en preguntas que nos tenemos que hacer cada uno de nosotros.
  • ¿Tengo información en mi poder que podría valer al resto de mis compañeros y que sería mejor compartirla con todos?
  • ¿Qué hago yo para dejar a nuestros clientes satisfechos?
  • ¿Mi trabajo diario es transparente? ¿Todos mis compañeros saben lo que hago?
  • ¿Hago algo para transmitir al exterior todo lo bueno que hacemos en nuestra empresa?
  • ¿Miro lo que pasa fuera o me miro más el ombligo?
  • ¿Soy consciente de las aptitudes de los nuevos actores que están entrando en el mercado laboral? ¿Hago algo para actualizarme?
  • ¿Propongo en mi empresa a los responsables las ideas que me rondan en la cabeza para mejorar nuestra organización?
  • ¿Trabajo realmente en equipo con todos mis compañeros?


Conclusiones

Como he comentado al principio es una época muy adecuada para reflexionar y mirar en qué podemos mejorar en nuestra empresa. Y si tenemos un buen año aún más, no vaya a ser que muramos de éxito. La autocomplacencia es el principio del fin para muchas empresas. Dediquemos un rato a hacer balance.



Asier Oñativia

jueves, 21 de septiembre de 2017

¿Me es rentable automatizar y agilizar el acceso a información de datos antiguos de mi empresa?

Me ha surgido recientemente un dilema que es un problema que a muchos de vosotros os habrá pasado en vuestro trabajo. Tengo que acceder muy frecuentemente a una información histórica de mi empresa que me lleva mucho tiempo cada vez que tengo que acceder a ella. En base a estas circunstancias me tuve que hacer la siguiente pregunta, ¿Me merece la pena analizar e invertir muchas horas de mi tiempo en automatizar y agilizar el acceso a información de datos antiguos de mi empresa para mejorar en el futuro? Eso nos ha pasado a todos en muy distintos ámbitos de nuestro trabajo diario.




Claves para tomar una decisión.

A mí me acaba de pasar y he tenido que revisar facturas y contabilidades de los últimos 10 años porque llegué a la conclusión de que la inversión de tiempo me iba a aportar mucho en el futuro.
Yo me planteé las siguientes reflexiones :
  •  ¿Cada cuánto tiempo accedo a esta información y cuánto tiempo invierto actualmente para acceder a la misma?
  •  ¿Cuánto tiempo aproximadamente necesitaría para extraer la información que necesito y automatizar el acceso a ella?
  • Tengo que hacer un calendario y un planning para hacer el trabajo. Planificar cuánto tiempo y cuándo me voy a dedicar a extraer esta información antigua.
  • Beneficios que voy a obtener en el futuro. Yo enumeré lo que yo creía que iba  a mejorar mi trabajo y mi empresa si extraía esa información.
  • A medio/largo plazo cuánto tiempo me voy a ahorrar respecto a lo que ahora invierto cada vez que tengo que acceder a esa información.
  • Pensé en un sistema para seguir alimentando los datos en un futuro sobre esa información que yo creo valiosa. Yo me hice una base de datos con una serie de formularios para alimentar esa información en un futuro.
  • Tengo que explotar esa información de manera rápida, inmediata y eficaz. Yo me he elaborado unos informes que me van a permitir explotar esa información de una manera muy sencilla.
  • ¿Hay más personas en mi organización que se van a beneficiar de ese trabajo?. En mi caso pensé que la dirección y los socios de la empresa iban a poder acceder a una información valiosa mucho más rápido y les  iba a aportar valor para conocer mejor su empresa.
  • Estudio anterior a empezar el trabajo de cómo voy a organizar la información. Diseñé previamente una base de datos con sus distintas tablas relacionando unas con otras a través de índices claves que luego me iban a permitir explotar mejor la información. Un diseño puro de una base de datos relacional para luego mejorar el acceso a la información y el valor de la misma.
  • Me va a costar mantener la información que voy a ir incorporando a este nuevo sistema de control de parte de la información de mi empresa. Para que la carga fuera rápida diseñé unos formularios que me hacen muy ágil el seguir alimentando la base de datos en el futuro.





Decisión

En base a estas claves que me planteé previamente tomé la decisión de invertir más de 50 horas de mi tiempo en extraer esa información antigua de mi empresa. 

Tenemos que ser sinceros con nosotros mismos. Hay que poner en una balanza si el trabajo que nos vamos a tomar va a merecer la pena. Hay veces que igual no lo sabemos con seguridad y nos tenemos que lanzar a la piscina con un cierto riesgo de fracaso, pero hay otras que con las preguntas claves iniciales ya vamos a tener una respuesta. 



Yo lo tuve muy claro, me merecía la pena  porque iba a acceder a una información muy valiosa de manera inmediata por múltiples criterios distintos de selección de dicha información.
  • Yo accedía a esa información con mucha frecuencia y tenía que bucear en muchos datos cada vez que ncesitaba algo.
  • Si no lo hacía tendría que estar buscando en contabilidad, archivo, etc, cada vez que me surgiera una necesidad.
  • Ese trabajo habría que volver a repetirlo siempre que surgiera la necesidad de la búsqueda de cualquier tipo de información relacionada con lo que yo he automatizado.
  • Ahora lo encuentro todo y por el criterio que quiera en cuestión de pocos segundos.


Conclusiones


Siempre es mejor analizar antes que hacer, eso está muy claro. Pero dediquemos unas horas a analizarlo en profundidad para tomar la decisión adecuada. Y si vemos claro que el trabajo va a merecer la pena hay que tirar para adelante. Cuanto más automaticemos los procesos de trabajo de nuestra empresa y el acceso y la explotación de la información mejor conoceremos nuestra empresa y tomaremos decisiones más acertadas.

Asier Oñativia

martes, 13 de junio de 2017

Distintos medios, mismos objetivos, gestionar mejor tu empresa


Hoy voy a lanzar una reflexión sobre los distintos escenarios en los que nos podemos encontrar en nuestra empresa para explotar mejor la información de la misma con el fin de mejorar su gestión.

Objetivos idénticos

He tenido la suerte de trabajar en escenarios muy distintos que me han permitido tener una mente bastante abierta. Me ha tocado implantar grandes proyectos de cientos de miles de euros en organizaciones grandes para agilizar sus sistemas de gestión de la información. Lo que se pretendía  en proyectos globales de un tamaño importante era principalmente lo siguiente:



  • Evitar duplicidades en la introducción de la información. Dato único.
  • Acceso más rápido a la información según el rol de cada empleado. Desde cualquier lugar o dispositivo en tiempo real.
  •  Aprovechar la  información para obtener valor.
  • Mayor análisis de los datos de nuestra empresa. Para mejorar en resultado económico, relación con nuestros clientes, procesos internos, evitar cuellos de botella, etc.
  • Obtener cuadros de mando para la dirección con los datos significativos para que a ellos les permita tomar decisiones lo más eficaces posibles.
  •  Tener la información lo más actualizada posible para adelantarnos a los problemas.
  •  Conseguir conocimiento para mejorar en todos los ámbitos de la gestión de nuestra empresa.


Y también me he visto en empresas muy pequeñas en las que los recursos son otros pero lo que se busca es prácticamente lo mismo. Serán proyectos mucho más modestos pero con unos objetivos muy similares.




Adaptarnos a los medios

Es obvio que si el tamaño de nuestra empresa nos lo permite invertiremos lo que sea necesario para mejorar nuestros sistemas de información.  Tendremos proyectos importantes, con personal interno dedicado y con externo subcontratado según cada caso.

Si somos una empresa unipersonal o de pocos empleados es muy probable que tengamos que tirar más de ingenio para conseguir lo mismo. Nos tendremos que crear nuestros propios cuadros de mando (De una manera más artesanal, Excel será siempre nuestro aliado) y en vez de montar estructuras potentes en comunicaciones utilizaremos plataformas gratuitas o de un precio reducido para conseguir algo muy parecido. Muchos de los puntos de los grandes proyectos que comentaba más arriba los podremos alcanzar de esta manera porque nuestro volumen de información también será mucho menor.




Mente abierta, adaptable a los distintos escenarios

En mi época pasada de consultor me ha pasado que visitando empresas  la disposición al cambio para mejorar no se palpaba en ningún momento nada más entrar por la puerta.  Tenemos que ser muy flexibles y tener una mente muy abierta porque quizás nosotros con mucho menos podremos conseguir lo mismo que otros han necesitado una inversión mucho mayor.

En mi opinión es muy importante tener claro lo que necesita para luego ver cómo podemos alcanzarlo. Nos marcamos unos objetivos de mejora y luego ya pensaremos cómo llegamos a ellos.  A mí me ha funcionado en algunas ocasiones, he pensado que necesitaba algo para mejorar un ámbito concreto de la gestión de una empresa. No tenía presupuesto pero sabía lo que quería,  tirando de mis conocimientos, consultas en la red o a otros profesionales y con mucho trabajo propio he conseguido llegar a cubrir la necesidad que había detectado. 

Si somos pequeños tendremos también grandes ventajas. No tendremos que convencer a muchas personas para trabajar en lograr nuestros objetivos. El grado de involucración puede ser mucho mayor y nos permitirá avanzar más rápido.



Habrá muchas veces que no se pueda lograr pero otras muchas con una mente abierta sin ponernos metas inalcanzables antes de ponernos con ello lo lograremos. Siempre con el objetivo de conocer mejor nuestra empresa y mejorar la gestión diaria de la misma.


Asier Oñativia


domingo, 29 de enero de 2017

La flexibilidad de los modelos de trabajo. No son estancos, evolucionan.

Hoy voy a hablar de una percepción que estoy teniendo en algunas visitas a empresas que estoy realizando. Creo que la mente abierta de muchas de ellas les ayuda mucho en evolucionar y en mejorar en su día a día. Pienso que hoy más que nunca los modelos estancos sin evolución alguna son el principio del fin para demasiadas empresas. 

La dirección marca el camino 

Está claro que no puede ser que esa flexibilidad sea perjudicial porque si fuera así todos los entornos de trabajo serían demasiado abiertos, eso nunca es bueno. La dirección marca en cada una de las áreas de trabajo de su empresa las pautas de trabajo. Por algo se entiende que son las personas que mejor conocen la organización, el sector y las personas que trabajan en ella. Hay roles en las empresas que requieren mucha más libertad en su trabajo diario que otros. Hay personas que si están en una cadena de producción en la que todo está medido y muy estudiado no hay mucho que cambiar en su día a día. Habrá ideas y cambios que proponer pero que sólo se podrán llevar a cabo después de un consenso amplio y una vez probado que mejora lo que tenemos. Hay otros trabajos más innovadores o que su día a día permite una mayor flexibilidad y en la que la dirección marcará hasta dónde llega esa permisividad para trabajar de una manera u otra. 



Los departamentos estancos no son muy recomendables. 

Hay cosas que funcionan y si es así para qué cambiarlas. Eso es cierto y hay muchos casos en los que no serán recomendables demasiados cambios. Pero aun así en este tipo de trabajos siempre habrá procesos que mejorar. Quizás nuestro modelo funcione, pero no quiere decir que no sea mejorable. Yo siempre digo que la autocomplacencia es el principio del fin para muchas organizaciones. La experiencia nos dice que tenemos que tener la mente abierta y no estancarnos en que nuestros procesos internos de nuestra organización son los mejores y no hay margen de mejora. Eso nunca es verdad, en un mundo tan cambiante donde la competencia es brutal en todos los sectores la evolución en nuestros modelos de trabajo tiene que ser continúa. Hay directivos que conozco que suelen decir que una pequeña crisis interna dentro de la organización de vez en cuando es hasta bueno para que el personal no se acomode. El ser humano tiende a ser un animal de costumbres y en la economía actual no necesitamos autómatas en las empresas, se necesitan personas con inquietudes que estén continuamente pensando en cómo mejorar su trabajo diario y el de su empresa. 



Si algo no funciona no siempre es por las personas. 

Hay departamentos y sectores donde la rotación de personal es muy grande. Hay directivos que piensan que su modelo de trabajo es el mejor y que no tienen "suerte" o "acierto" en la elección de las personas que componen su organización. Parece de sentido común que quizás habría que plantearse en algunos casos si nuestros procesos internos son los más adecuados para nuestro modelo de negocio. Es por lo menos discutible que si no acertamos con las personas quizás no sean ellas las causantes de que nuestra empresa no consiga los objetivos que se marca. En estos casos hay que mirarse hacia dentro de uno mismo y replantearse si algo no se está haciendo bien dentro de la organización.



Las personas son el mayor activo de las empresas. Aprovechemos sus recursos.

Muchos empresarios y directivos recalcan que las personas que componen su organización son el mayor activo de sus empresas. Muchas veces es así y cuando lo dicen es porque han aprovechado bien sus virtudes y sus cualidades para engrasar a cada una de ellas en un equipo que hace que todo funcione de una manera ágil y efectiva. La profesionalidad de estas empresas se basa en que todo el mundo sabe lo que tiene que hacer y aprovecha al máximo las virtudes de cada uno de sus miembros. Es una pena cuando hay excelentes profesionales en empresas que dedican su tiempo a labores en las que no son tan buenos o en las que no se explotan bien sus cualidades. Yo pienso que hoy más que nunca todos los trabajadores debemos de ser polivalentes, pero eso no quita que cada uno debemos de tener un rol bien definido en el que se explote al máximo nuestras virtudes. Me he encontrado empresas en las que hay personas que hacen exactamente lo mismo con unos roles totalmente distintos. Eso en mi opinión no es adecuado en la mayoría de los casos porque ahí se están desaprovechando recursos dentro de la organización. No hay mayor pecado en una empresa que no aprovechar los recursos humanos que uno tiene. Esta frase la he leído en varias ocasiones y no puedo estar más de acuerdo con ella. Pienso que una de las labores más importantes de los directivos y de los mandos intermedios en las empresas es conocer lo mejor posible a sus trabajadores. En todos los trabajos debe de ser así, de esa manera sabrán mejor cómo aprovechar ese recurso tan valioso que es único en todas las empresas. 



Conclusión. Evolución constante. 


Para terminar, sólo querría resaltar que con este post lo que intento es transmitir que debemos de tener siempre la mente muy abierta. Tanto los trabajadores como los directivos o mandos intermedio. Siempre debemos de pensar en mejorar y evolucionar nuestros procesos internos en las empresas. No nos estanquemos ni echemos la culpa a los demás, siempre desde la autocrítica y conociendo cada vez mejor a todos los trabajadores que formamos las empresas podremos mejorar. Aprovechando nuestro recurso más valioso (Las personas) empezaremos a construir un modelo de negocio cada vez más profesional, efectivo y rentable. 

Asier Oñativia

miércoles, 26 de octubre de 2016

lunes, 11 de julio de 2016

La simplicidad es la máxima sofisticación


Esta frase tan repetida en la historia toma más valor cuánto más complejas se vuelven las cosas. En la era de la digitalización que vivimos actualmente en la que la automatización de todo lo que se pueda automatizar es nuestra obsesión lo simple siempre se impone a lo complejo.

martes, 24 de mayo de 2016

La pereza y el miedo al cambio nos impiden mejorar

Hoy voy a hablar de un aspecto que nos puede afectar en múltiples ámbitos de la vida pero yo me voy a centrar en aspectos profesionales. Estoy seguro que a todos nos ha pasado alguna vez que nos han propuesto un cambio en nuestro día a día profesional que nos ha parecido un cambio a mejor pero que ese miedo al cambio nos ha impedido dar el paso.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Balance anual + Objetivos 2016 (Digital, formación y evolución en la gestión) - 5*3


Como estamos terminando 2015 creo que es un buen momento para hacer un balance de lo que ha sido el año y marcar objetivos para el año próximo. Es típico, pero también necesario. Yo me voy a centrar en el ámbito digital, la formación y la mejoría de la explotación de la información y nuestros procesos de gestión. A ver si conseguimos concretar 5 mejoras en cada uno de los 3 ámbitos. Es bueno siempre echar una mirada atrás y ver que en algo somos mejores que hace poco tiempo.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Sensaciones contradictorias entre los datos fríos y las sensaciones. Márgenes de maniobra, ¿hasta cuándo?

Siempre es complicado admitir la frialdad de los datos cuando se tiene ilusión en algo en lo que se cree y en lo que se ha invertido mucho tiempo. Lo importante dese mi punto de vista es marcarse unos hitos en tiempo y/o inversión que son los máximos hasta los que estamos dispuestos a continuar sin asumir importantes cambios en ese proyecto en concreto o en nuestro modelo de negocio tradicional. No se puede seguir si la realidad no es la que creíamos que iba a ser. Las vendas no son para los negocios.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Tu empresa y tu vida laboral van bien, ¿Necesitas cambios? Seguro que sí.

Después de un verano muy intenso con vacaciones pero también con temas importantes que cerrar voy a complementar el blog con un nuevo tipo de posts un poco distintos. Voy a añadir al blog nuevos posts algo más cortos y concretos sobre reflexiones generales basadas en mi experiencia. Seguiré también con mis posts más habituales sobre herramientas IT, el mundo 2.0 y metodologías de gestión que son más extensos porque intentan explicar el funcionamiento general de algo concreto. Mezclaré ambas líneas editoriales.

miércoles, 28 de enero de 2015

¿Y ahora qué?

Parecía que nunca iba a llegar pero como todo llega se puede decir que ya estoy totalmente abierto a nuevos retos profesionales. La que parecía iba a ser una semana tranquila se ha convertido en una semana de lo más movidita. Entre el cierre de los flecos de mi salida de mi trabajo anterior, un curso de Canvas todas las mañanas y un par de entrevistas que me han salido la semana se ha convertido en todo menos tranquila.

jueves, 23 de octubre de 2014

Utilización de Herramientas Colaborativas en nuestras Empresas

Todos oímos hablar de las numerosas herramientas colaborativas que nos ofrece la web 2.0 pero muchas veces nos sentimos abrumados y no sabemos por dónde empezar. Hoy voy a hablar de estrategias, objetivos, beneficios y dificultades de usar estas herramientas.

No digas esto no es para mí, a todos nos puede interesar

martes, 24 de junio de 2014

EL CONTROL “COMPARTIDO” DE TU NEGOCIO AL MAXIMO DETALLE MARCA LA DIFERENCIA

Ahora que me estoy formando en herramientas orientadas a sectores distintos al de la construcción sigo confirmando que al final todas las herramientas de gestión buscan lo mismo adaptándolas a cada casuística. Si conseguimos  saber cómo es al máximo detalle el día a día de nuestra empresa podremos tomar decisiones con menos posibilidades de equivocarnos.

lunes, 11 de febrero de 2013

LA FORMACION CONTINUA ES UNA OBLIGACION


Ahora que me encuentro en una fase de incertidumbre en mi futuro laboral ésta es una de las afirmaciones más claras que he sacado de mi situación “La formación continua no es una opción, es una obligación”. Pienso que esto se puede aplicar prácticamente a todo el mundo y a todos los sectores, estamos en una fase de continuos cambios en el que la revolución tecnológica está empezando y no va a parar en las próximas décadas.